Reformamos el blog!

23/05/2011

Hola!

Estamos muy contentos de comunicaros que hemos hecho reformas en el blog de Planifica. Desde ahora podéis leer las actualizacions en catalán y español. Una de las novedades que notaréis es la substitución del mail de cada lunes con el artículo semanal por una newsletter quincenal. Os recomendamos que para seguir semanalmente el blog os subscribáis vía RSS en el idioma que queráis. Os dejamos con la actualización de esta semana, Gracias!

Recordando a Saramago (blog en español)

Tot recordant a Saramago (blog en català)

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El precio de los servicios

16/05/2011

No es fácil valorar un servicio. Solemos tener un arranque de juicio rápido que asimila el precio de un servicio a una decisión caprichosa de quien lo ha dado. Nos fijamos en el poco tiempo y sudor que ha utilizado un técnico en dar un buen consejo, pero no caemos en la cuenta de los años de estudios o experiencia que son necesarias para hallar soluciones, y del valor añadido que tienen. Fijémonos en la conocida anécdota siguiente.

Henry Ford tenía un problema con un generador de sus vehículos, y contrató a Charles Steinmetz. Éste, tras dos días de observación, subió a una escalera, hizo una marca de tiza y recomendó eliminar 16 espiras de la bobina que se situaba en esa marca. El generador funcionó perfectamente. Henry Ford recibió una factura por 10.000 dólares, y pidió una factura más detallada y justificada. La respuesta de Steinmetz fue la siguiente: “1 dólar por realizar una marca con una tiza, 9.999 dólares por saber dónde realizarla”.

Esta situación sirve para reflexionar sobre el precio de las cosas. Las ideas no se pueden vender a peso, no son cosas, no son bienes materiales. La información sin interpretación, sin intuición, sin aplicación, sí se puede vender a peso, pero tiene menos valor y soluciona menos problemas.

© 2011. Isidor Torres/Planifica®


Los pies en el suelo

09/05/2011

Ya estamos en campaña electoral. Insistimos en el mismo mensaje que hemos utilizado reiteradamente con nuestros clientes, y a lo largo de nuestros cursos electorales: el trabajo se debe basar en una visión realista del mundo, la demagogia es muy peligrosa, prometer aquello que no se va a poder cumplir a sabiendas es como pedir un crédito: puede que al corto plazo resuelva un apuro pero a medio y largo plazo el precio va ser muy caro, nada más y nada menos que la pérdida de la credibilidad y la confianza del electorado.

En un momento de crisis económica como la actual, ya es un reto para los municipios mantener los costes de funcionamiento de los servicios actuales. Sería sensato esperar medidas que dieran una vuelta a la inteligencia y nuevos usos de los recursos existentes, proponer nuevas conductas, comportamientos, gobiernos más basados en las relaciones que en las inversiones. Pero seguimos viendo promesas de infraestructuras, con dibujos y renders preciosos, pero sin mensajes maduros que adviertan del coste que supone no sólo su tramitación y edificación sinó la gestión anual de estas infraestructuras.

© 2011. Isidor Torres/Planifica®

Con los pies en el suelo


Amor a primera vista

02/05/2011

De vuelta tras un viaje por Holanda y Bélgica recuerdo una charla mantenida con personas mediterráneas que residen allí. Les asombra la previsión con la que holandeses y belgas administran sus relaciones humanas. “Si es jueves o viernes y quieres organizar una fiesta en sábado, olvídate, no vendrán. Debes estar en su agenda con antelación”. Su agenda les importa mucho. “Si han previsto unos días de vacaciones y en el momento de disfrutarlos hay algún imprevisto de trabajo que pide más dedicación estos tíos no se cortan y hacen lo que habían planeado, que es irse de vacaciones”, explican.

Si trasladamos esta charla a nuestras organizaciones, desde nuestro entorno cultural, pensamos que se necesitan ingredientes de ambas formas de hacer. Tenemos que darnos todo el tiempo de mundo para planificar un rumbo y unos objetivos, y una vez acordados hay que seguirlos. No podemos enamorarnos cada dos por tres de ideas o cosas que varíen el planteamiento. ¿Qué aporta pues la espontaneidad? Frescura en la resolución del detalle. La espontaneidad debe aligerar el trabajo de planificación general: planifiquemos amplio, y detallemos de forma espontánea.

© 2011. Isidor Torres/Planifica®


Gallina o huevo

26/04/2011

Utilizamos la pregunta, ¿Qué es primero, la gallina o el huevo? para significar que el orden de las cosas no altera la finalidad, como si fuera una especie de propiedad conmutativa del lenguaje. Estas últimas semanas ha sido tiempo de presentación de las listas electorales que concurrirán a las elecciones municipales del 22 de mayo. Nuestro país es muy dado a primero presentar las listas y después presentar y contraponer programas electorales. Los partidos políticos refuerzan el sistema afirmando que las personas son lo de menos, como si cualquiera pudiese desarrollar su programa mientras sean de los suyos, como si pertenecer a un partido político procurase la sabiduría.

Pero no es cierto. Lo más importante de una organización son sus personas. Una vez sabemos lo que hacemos y lo que no hacemos, nuestro éxito dependerá de la capacidad y de la habilidad de las personas para desarrollar su cometido. Para nosotros no existe una organización que se escape de esto. Antes que nada, nuestros trabajos se harán bien si las personas que los desarrollan los saben hacer. Empezar mal, y eso podría ser tener un equipo con capacidad y habilidades diferentes de las necesarias para nuestros trabajos clave, es el primer paso para obtener baja eficacia, desmotivación y conflictos.

© 2011. Isidor Torres/Planifica®


Sant Jordi!

22/04/2011


Pelotazo is over

18/04/2011

Las próximas semanas se presentan apasionantes. Celebraremos entrevistas con empresas para conversar acerca de qué necesita hoy una empresa para tener éxito. Es una oportunidad para explicar y enriquecer lo que pensamos, que se resume en dos argumentos: uno, aplicar en el sector privado elementos propios del sector público, sí, lo habéis entendido bien, nadie es perfecto pero hoy el sector público también tiene cosas de las que presumir ante el sector privado, y dos, una recopilación de características esenciales que tienen en común empresas que funcionan bien, esta es también una referencia para nuestra cartera de servicios.

Pero antes de entrar en materia, deberemos sintonizar con los interlocutores. Más allá de discusiones técnicas y metodológicas, buscamos cómplices que entiendan que los tiempos han cambiado, y muy rápido. Una empresa no puede ser la explotación de un filón por encima de todo, hasta que se agote, y una búsqueda de pretextos para generar derechos de facturación y cobro. Se han acabado los pelotazos: “Pelotazo is over”, decimos. Tras la crisis, una empresa que funcione tiene que estar, y demostrar que lo está, con ganas de resolver problemas, dejar al cliente convencido que se lleva más de lo que paga, y hacer el trabajo bien hecho.

© 2011. Isidor Torres/Planifica®


El primer sueldo

11/04/2011

Solemos recordar nuestro primer sueldo, por bajo que éste fuera, pero pocas personas lo conservan. El primer sueldo es una metáfora de una posible causa del estado financiero actual de nuestras instituciones locales. Si la metáfora fuese acertada, la crítica situación económica actual sería causada por actitudes equivocadas, lo que significaría que sólo nuevas actitudes (y eso es una cuestión transversal, no ideológica) podrían acertar con un remedio.

Nuestras instituciones locales democráticas son muy jóvenes. Desde 1979 las entidades locales pasan la primera parte de su vida estructurándose y dedicando los pocos recursos de los que disponen a intervenciones acuciantes. En 1997 les llega su mayoría de edad. Coincide con el sistema autonómico, la configuración local y el sistema impositivo ya desarrollados. Las administraciones locales descubren que tienen margen para influir sobre sus propios recursos y una de sus principales herramientas son los impuestos y el margen de maniobra en cuestiones urbanísticas.

Hoy en día vemos como estos primeros beneficios extraordinarios se han esfumado, como nuestros primeros sueldos. La principal razón es que estas partidas económicas se gestionaron muy mal. Como si de nuestro primer sueldo se tratara, los ingresos urbanísticos se interpretaron como un punto de partida, y como tal solo podían aumentar con el tiempo. Y el fruto de estos equívocos ha sido la dedicación de esos dineros a cuestiones ordinarias. El tiempo ha demostrado que el boom urbanístico fue coyuntural, esos ingresos debieran de haberse tratado como extraordinarios.

El resultado es que ahora las entidades locales necesitan mucho dinero solo para abrir la puerta y que su principal fuente de alimentación brota poco. Convienen pues nuevas actitudes. Adaptar los costes ordinarios a los recursos que se captan, y cuando sucedan nuevos ingresos no esperados, tratarlos mejor, como solemos hacer todos con nuestros ingresos…a partir del primer sueldo.

© 2011. Isidor Torres/Planifica®


Con menos se hace menos

04/04/2011

La crisis es una situación compleja que afecta de múltiples maneras pero que al final significa menos dinero disponible. Nos centramos hoy en la administración local. Algunos superhombres o supermujeres han introducido la idea del “hacer más con menos” y algunos gobernantes se quieren agarrar a este clavo ardiendo, soñando que quizás estas fórmulas evitarán afrontar decisiones de recorte. No existe el más con menos, o como mínimo no existe en su sentido literal.

Con menos dinero se harán menos cosas y háganse a esta idea. Ahora bien, si lo que se deja de hacer son cosas accesorias para lograr la transformación de su municipio o lo que se deja de hacer son cosas esenciales, esto ya es otra cosa. De lo que sí estamos convencidos es que hay que elegir bien, y sacar el máximo jugo de lo poco con lo que contamos. Más valor con menos recursos, es posible, pero hará falta tener las ideas tan claras como las de este caracol japonés: Un caracol japonés subía lentamente por el tronco de un cerezo. Era febrero, o quizá marzo. El caracol se encontró con un insecto que le dijo: “Pero ¿adónde vas? ¡No es temporada! ¡No hay cerezas en ese árbol!”. “Las habrá cuando llegue”, contestó el caracol sin detenerse. Para llegar nada es más importante que saber adónde se va. ¡Feliz semana!

© 2011. Isidor Torres/Planifica®


“Preferiría no hacerlo”

28/03/2011

La pasada semana en el Facebook de Planifica colgamos un link para acceder a la lectura del relato Bartleby, el escribiente. Es un texto de  Hermann Melville, escrito en 1853 y está considerado uno de los grandes relatos de la historia de la literatura. Hoy explicamos el porqué de esta elección.

La interpretación del relato está muy abierta, de hecho existen cientos de opiniones diferentes al respecto. Nuestro equipo ha elegido este material por dos motivos: uno, Bartleby renuncia al sentido de su trabajo, se deja ir. Nunca expresa deseos, prefiere no hacer lo que le piden. No es un sí, pero tampoco un no, y se queda inmóvil. Nos sugiere hablar sobre el comportamiento de algunos empleados públicos.

Segundo, el abogado (narrador de la historia en primera persona) y superior jerárquico de Bartleby, que afronta una tras otra vez las negativas de su empleado a asumir tareas. El abogado entiende que más allá de sus derechos como jefe existe una función en la vida, le ayuda cuanto puede, y no le quiere ningún mal. Nos ayuda a pensar sobre el papel del jefe.

© 2011. Isidor Torres/Planifica®


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